EPIs y normativa Por Eneko Ria · 9 de julio de 2026 · 17 min de lectura

Checklist de EPIs por sector: qué necesita cada puesto de trabajo

Cada sector tiene sus riesgos y su lista de EPIs obligatoria. Aquí tienes el checklist por puesto para no dejarte nada en el almacén ni en la inspección.

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Foto de Jon Tyson en Unsplash

Un responsable de PRL de una constructora recibe un aviso de la Inspección de Trabajo. Revisan el listado de EPIs entregados a cada trabajador y descubren que faltan gafas de protección para el operario de la radial y que las botas de dos oficiales llevan la suela desgastada por debajo del mínimo. No es mala fe, es falta de sistema: nadie tenía un checklist por puesto que dijera qué EPI le toca a quién.

Esto no es un problema de compras, es un problema de gestión de riesgo. El Real Decreto 773/1997 sobre utilización de equipos de protección individual obliga a evaluar el riesgo de cada puesto y a entregar el EPI adecuado, no uno genérico. Tener un checklist por sector y por tarea te ahorra sanciones, bajas y, sobre todo, accidentes evitables.

Tabla de contenidos

Qué es un checklist de EPIs y por qué necesitas uno por puesto

Un checklist de EPIs es la lista concreta de equipos de protección individual que necesita cada puesto de trabajo, tarea por tarea, sin generalidades. No sirve apuntar "guantes" en un papel: hay que decir qué guante, con qué norma, para qué riesgo exacto. En Landalan Laboral vemos cada semana empresas que compran EPIs "a ojo", copiando lo que llevaba el trabajador anterior o lo que vieron en otra obra. Y cuando llega una inspección o, peor, un accidente, ese checklist improvisado no vale de nada.

Diferencia entre EPI genérico y EPI específico de tarea

El error más habitual es confundir EPI genérico con EPI específico. Un chaleco de alta visibilidad es genérico: protege de un riesgo general (ser visto). Pero un guante EN 388 con resistencia al corte nivel adecuado para manipular chapa no es lo mismo que un guante para manejar cemento. Ambos son "guantes", pero cada tarea exige una certificación distinta.

Por eso el checklist tiene que bajar al detalle de la tarea, no quedarse en el puesto genérico. Un mismo operario de vestuario laboral para industria puede necesitar tres tipos de guante distintos según si suelda, manipula piezas o limpia con disolventes. Si compras un único modelo "para todos", estás sobreprotegiendo en algunas tareas y desprotegiendo en otras.

Qué dice el RD 773/1997 sobre la evaluación de riesgos por puesto

El Real Decreto 773/1997 sobre utilización de equipos de protección individual establece que el empresario debe determinar los puestos de trabajo en los que es necesario utilizar EPIs y las condiciones en que deben usarse, en función de los riesgos que no se han podido evitar por otros medios. Es decir: primero evalúas el riesgo real del puesto, y solo después eliges el EPI. No al revés.

Regla práctica: si no puedes explicar por qué ese trabajador lleva ese EPI concreto y no otro, tu checklist no está bien hecho. Cada equipo debe responder a un riesgo identificado, no a la costumbre.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) es la referencia técnica para consultar guías de evaluación de riesgos por sector, y conviene revisar también el Reglamento (UE) 2016/425 sobre equipos de protección individual, que clasifica los EPIs por categorías de riesgo (I, II, III) y marca qué certificados debe llevar cada equipo antes de comprarlo.

Consecuencias de no documentar los EPIs entregados

No basta con comprar bien. Hay que dejar constancia de qué EPI se entregó, a quién y cuándo. Sin esa entrega firmada, en caso de accidente la empresa no puede demostrar que cumplió su parte.

  • Responsabilidad legal: sin justificante de entrega, la carga de la prueba juega en tu contra.
  • Renovación descontrolada: sin registro no sabes cuándo caduca o se desgasta cada equipo.
  • Coste oculto: se acaba comprando de más o de menos porque nadie sabe qué hay ya en cada puesto.

Error habitual: entregar el EPI el primer día y no volver a revisar si sigue siendo el adecuado cuando cambian las tareas del puesto.

Si quieres ordenar esto desde el principio, puedes pedir presupuesto de EPIs para tu empresa con el listado de puestos y tareas que tienes ahora mismo.

Checklist de EPIs por sector colgado en un almacén de obra

Foto de Mufid Majnun en Unsplash

EPIs para construcción: checklist por tarea

En obra, el EPI no es genérico: depende de la tarea concreta que hagas ese día. No es lo mismo picar un muro que trabajar en altura o manejar una radial. Aquí va el checklist que suelo repasar con clientes de ropa de trabajo y EPIs para construcción antes de cerrar un pedido.

Casco, calzado y arnés según la altura y el tipo de obra

El casco es el EPI que menos se discute y el que más se compra mal. Tiene que cumplir con los requisitos que marca el Reglamento (UE) 2016/425 sobre equipos de protección individual, y hay que revisarlo cada temporada: un casco con golpes o expuesto al sol durante años pierde resistencia aunque no se vea a simple vista.

En calzado, la norma de referencia es la EN ISO 20345. La puntera de acero o composite es obligatoria en casi todas las obras, y la plantilla antiperforación se vuelve imprescindible en demoliciones o reformas con escombro suelto. Para trabajos en altura —andamios, cubiertas, estructuras— el arnés anticaída no es opcional a partir de ciertos metros, y ahí no vale improvisar: hay que dimensionarlo al peso del trabajador y al punto de anclaje real de la obra.

  • Casco con barboquejo si hay riesgo de caída de objetos o trabajo en altura.
  • Calzado de seguridad S3 como mínimo en obra de nueva construcción.
  • Arnés y línea de vida homologados para trabajos por encima de los 2 metros.

Protección respiratoria y ocular en trabajos con polvo o corte

Aquí es donde más EPIs se quedan en la furgoneta. Cortar, lijar o picar genera polvo fino que no se ve hasta que ya lo has respirado. Una mascarilla FFP2 sirve para polvo grueso, pero si hay sílice o corte de materiales cerámicos, hace falta subir a FFP3.

Para los ojos, la gafa de seguridad según EN 166 debe llevarse siempre que haya proyección de partículas: radial, martillo neumático, taladro percutor. La regla que doy en tienda es simple:

Regla práctica: si la tarea genera polvo, chispas o esquirlas, van gafas y mascarilla a la vez, no una u otra.

Ropa de alta visibilidad en obra y vía pública

En obra abierta, con tráfico de maquinaria o cerca de vía pública, la ropa de alta visibilidad según EN ISO 20471 deja de ser un extra y pasa a ser condición para trabajar. El chaleco suelto vale para visitas puntuales, pero para jornada completa es mejor un conjunto de pantalón y chaqueta con bandas reflectantes cosidas, que aguanta más lavados y no se pierde entre herramientas.

El marco legal que regula toda esta selección de EPIs sigue siendo el Real Decreto 773/1997 sobre utilización de equipos de protección individual, y para dudas técnicas sobre riesgos concretos de cada tarea, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) tiene fichas específicas por oficio. Si gestionas varias cuadrillas y quieres cerrar el pedido de una vez, puedes pedir presupuesto de EPIs para tu empresa con las tallas y cantidades de cada equipo.

Infografía checklist de EPIs por sector para trabajos de construcción

EPIs para industria: checklist por puesto

En industria el error más caro es copiar el mismo EPI para todos los puestos. Cada línea de producción tiene su riesgo dominante y el checklist tiene que reflejarlo, no ir a la aventura. Si gestionas vestuario laboral para industria para varias plantas o turnos, monta el listado por puesto, no por planta entera, o acabarás comprando de más en unos sitios y de menos en otros.

Calzado de seguridad EN ISO 20345 según el suelo y el riesgo mecánico

No es lo mismo un almacén con carretillas que una nave con suelo mojado o una zona de mecanizado con virutas. El calzado EN ISO 20345 se elige por la combinación de puntera, suela y propiedades añadidas:

  • S1P: puntera de seguridad y plantilla antiperforación, para talleres secos con riesgo de pinchazo.
  • S3: como el S1P pero con suela antideslizante y resistencia al agua, la referencia habitual en naves industriales.
  • SRC: marcado de resistencia al deslizamiento, imprescindible si hay aceites, grasas o suelos húmedos.

Si tienes carretillas circulando, súmale siempre puntera reforzada; si hay riesgo eléctrico residual, calzado con propiedades antiestáticas. El checklist por puesto debe anotar el tipo exacto, no solo el marcado genérico.

Este vídeo explica de forma visual cómo evaluar el riesgo de cada puesto para elegir el EPI correcto.

EPIs para limpieza y servicios: checklist por entorno

El sector de la limpieza y servicios auxiliares tiene un problema de percepción: como no hay máquinas peligrosas ni alturas, parece que los EPIs son un capricho. Error de bulto. Los suelos mojados, los productos químicos y el trabajo a la intemperie generan más bajas de las que la gente cree. Aquí va el checklist por entorno, no por convenio, que es como realmente se organiza el riesgo en este sector.

Guantes y calzado antideslizante en limpieza industrial y hostelera

El resbalón es el accidente número uno en limpieza y cocina. Necesitas calzado con suela antideslizante certificada (marcado SRC en la normativa de calzado de seguridad) tanto para el personal de limpieza como para el de cocina y sala. Si además hay riesgo de caída de objetos o de pisadas sobre superficies duras, súmale puntera reforzada. Para completar la protección de manos, conviene revisar también cómo elegir guantes de trabajo adecuados a cada tarea.

  • Guantes de nitrilo o látex para contacto con agua y detergentes suaves.
  • Guantes de neopreno o PVC cuando se manipulan productos más agresivos o se limpia con agua caliente.
  • Calzado antideslizante SRC en cocinas, office, zonas de bar y suelos de limpieza industrial.
  • Delantal impermeable si hay proyección de líquidos de forma habitual.

Un fallo típico en hostelería: comprar calzado de calle sin certificación antideslizante.

Infografía comparativa de EPIs por sector entre limpieza y hostelería

EPIs para hostelería, comercio y estética: qué EPI se olvida siempre

Aquí es donde más se relaja la gente. En construcción o industria nadie discute el casco. En hostelería y estética, el EPI se ve como algo secundario, casi incómodo para la imagen de marca. Error grave. El Real Decreto 773/1997 (sobre utilización de equipos de protección individual) aplica también a estos sectores, aunque el riesgo parezca menor que en obra o fábrica.

El problema no es la falta de normativa, es la falta de percepción del riesgo. Suelo, resbalón, corte, quemadura o contacto con productos químicos son accidentes reales y frecuentes en cocina, sala, comercio y salones de belleza.

Calzado antideslizante en cocina y sala

El accidente más habitual en hostelería no es un corte con cuchillo. Es una caída por suelo mojado o con grasa. El calzado antideslizante certificado bajo EN ISO 20345 (o su variante ocupacional sin puntera si el puesto no lo requiere) es la base mínima para cualquier cocina, barra o zona de plonge.

  • Suela con canal de evacuación de líquidos, no vale cualquier zapatilla de suela plana.
  • Resistencia a hidrocarburos si hay contacto con aceites o grasas.
  • Cierre cómodo para turnos largos de pie, sin renunciar a la sujeción.

En sala se relaja un poco la exigencia técnica, pero el suelo antideslizante sigue siendo obligatorio si hay riesgo de derrame. Si gestionas varios locales, tiene sentido revisar la ficha de uniformes para hostelería para ver cómo se combina calzado técnico con imagen de sala.

Guantes y protección en estética y peluquería

En estética y peluquería el EPI que más se olvida es el guante frente a productos químicos: tintes, decolorantes, disolventes de uñas, desinfectantes. La piel se acostumbra, pero el daño se acumula. Dermatitis de contacto y alergias son la lesión profesional más habitual en este gremio, y casi nunca aparece en el checklist inicial.

Error habitual: usar guantes de látex finos de un solo uso como única protección frente a productos químicos agresivos, cuando el producto requiere guante de nitrilo con mayor resistencia.

Añade a la lista mascarilla si hay proyección de polvo (limado, pulido) y protección ocular tipo EN 166 en tratamientos con proyección de líquidos. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) tiene fichas específicas de riesgo químico para peluquería que conviene revisar al montar el protocolo del centro.

Uniformidad como parte de la imagen y la seguridad

En comercio y hostelería el uniforme cumple doble función: protege y representa a la marca. No son objetivos contrapuestos. Un delantal resistente a manchas, una bata con bolsillo reforzado o un polo con tejido técnico transpirable dan seguridad sin perder estética de cara al cliente.

La personalización no resta seriedad al EPI, la suma. Bordar el logo en la ropa técnica ayuda a que el equipo la lleve con más disposición, porque no la ve como un mono genérico sino como parte de su uniforme de marca. Puedes ver cómo se hace en la ficha de personalizar tu ropa laboral con bordado. Y si necesitas equipar varios puestos con calzado, guantes y ropa a la vez, es más rápido pedir un presupuesto de EPIs para tu empresa con todo el listado que ir comprando prenda a prenda.

Trabajador de industria con guantes EN 388 y calzado de seguridad

Foto de Fotos PK en Unsplash

Cómo montar tu checklist de EPIs con Landalan Laboral

Un checklist de EPIs no vale de nada si se queda en un papel. Tiene que traducirse en pedido, en tallas correctas y en un plazo de entrega que no deje a nadie sin protección. Así es como lo montamos en Landalan cuando entra un cliente nuevo.

Auditoría rápida por puesto antes de pedir presupuesto

Antes de mandarte un presupuesto en firme, hacemos una auditoría por puesto de trabajo, no por empresa entera. No es lo mismo un soldador que un mozo de almacén, aunque los dos estén en la misma nave. Repasamos tarea real, riesgo dominante y frecuencia de uso de cada EPI. Esto evita dos errores clásicos: comprar de más en puestos de bajo riesgo y quedarte corto en los críticos.

El punto de partida siempre es el mismo: qué dice el Real Decreto 773/1997 sobre utilización de equipos de protección individual para tu actividad, y qué categoría de EPI marca el Reglamento (UE) 2016/425 sobre equipos de protección individual para cada equipo. A partir de ahí, cruzamos con la ficha de riesgos de tu sector y con las recomendaciones técnicas del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), que es la referencia que usamos para no dejarnos ningún EPI obligatorio fuera del listado.

Regla práctica: si un puesto cambia de tarea a media jornada (por ejemplo, de almacén a carga con carretilla), necesita el checklist de las dos tareas, no solo de la principal.

Personalización del EPI sin perder la certificación

El logo de empresa, el nombre bordado o el color corporativo no pueden tocar la certificación del EPI. Un bordado mal colocado en una chaqueta de alta visibilidad puede tapar superficie retrorreflectante y sacarla de la EN ISO 20471. Por eso en cada pedido marcamos las zonas donde se puede bordar sin afectar a la norma, y dejamos el resto intacto.

Esto aplica igual a construcción, industria o hostelería: puedes personalizar tu ropa laboral con bordado y seguir cumpliendo la certificación, siempre que el proveedor conozca dónde está el límite técnico de cada prenda. Si te dicen que “se puede bordar en cualquier sitio”, desconfía.

FaseQué se revisaResultado
Auditoría de puestoTarea, riesgo, frecuencia de usoChecklist de EPIs por puesto
Selección de EPINorma aplicable, categoría, tallajeListado de referencias concretas
PersonalizaciónZonas válidas para bordado/logoPrenda identificada sin perder certificación
PresupuestoVolumen, plazos, reposiciónPrecio cerrado por sector

Cómo pedir un presupuesto ajustado a tu sector

Para que el presupuesto salga ajustado la primera vez, nos sirve con tres datos: número de trabajadores por puesto, tareas que desarrollan y si ya tienes algún EPI en uso que quieras mantener. Con eso evitamos presupuestos genéricos que luego hay que rehacer.

Si tu actividad es construcción, revisamos directamente el listado de ropa de trabajo y EPIs para construcción; si es fabril, partimos del catálogo de vestuario laboral para industria; y si trabajas en sala o cocina, el punto de partida son los uniformes para hostelería. Desde ahí ajustamos tallas, cantidades y plazos de entrega.

El paso final es siempre el mismo: puedes pedir presupuesto de EPIs para tu empresa con el checklist que hayas montado, aunque sea a mano, y nosotros lo convertimos en pedido con referencias, tallas y norma de cada equipo.

Preguntas frecuentes sobre EPIs por sector

¿Qué EPIs son obligatorios en una obra de construcción?

En obra el mínimo es casco EN 397, calzado de seguridad EN ISO 20345 con puntera y plantilla antiperforación, guantes EN 388 según la tarea, y chaleco de alta visibilidad EN ISO 20471 si hay tráfico de máquinas o vehículos. Según el puesto se suma protección auditiva, gafas EN 166, arnés anticaída si hay riesgo de altura y mascarilla si hay polvo o humos.

El RD 773/1997 obliga a que cada EPI se elija en base a la evaluación de riesgos del puesto, no de forma genérica. No es lo mismo un peón que un soldador o un operador de maquinaria.

¿Cuántos pares de calzado de seguridad debe dar la empresa al año?

No hay un número fijo marcado por ley. La empresa debe garantizar que el trabajador tenga siempre calzado en condiciones óptimas, y eso depende del uso, el terreno y el desgaste. Como referencia habitual en talleres y obra se suele reponer un par cada 6-12 meses, pero un puesto con mucha abrasión o humedad puede necesitar cambio antes.

Lo importante es fijarlo por escrito en el protocolo de EPIs de la empresa, con criterio de sustitución por desgaste visible, no solo por calendario, y dejarlo documentado en la entrega al trabajador.

¿Qué diferencia hay entre EPI de categoría I, II y III?

El Reglamento UE 2016/425 clasifica los EPIs según el nivel de riesgo. Categoría I cubre riesgos mínimos, como guantes de jardinería o gafas de sol básicas. Categoría II cubre riesgos medios, como la mayoría de calzado de seguridad o guantes de protección mecánica EN 388.

Categoría III es para riesgos graves o mortales: caídas de altura, riesgo eléctrico, protección respiratoria frente a agentes peligrosos. Estos EPIs exigen certificación por organismo notificado y formación específica de uso, no basta con entregarlos.

¿Quién paga los EPIs, la empresa o el trabajador?

Los paga siempre la empresa. El RD 773/1997 establece que el EPI es una obligación empresarial, incluida su reposición cuando se deteriora por el uso normal del trabajo. El trabajador nunca debe asumir ese coste, ni de compra ni de mantenimiento ordinario.

Distinto es el caso de pérdida o rotura por mal uso o negligencia probada, donde algunos convenios permiten repercutir el coste. Pero la norma general y el criterio de inspección es claro: EPI a cargo de la empresa.

¿Cada cuánto hay que renovar los EPIs de un trabajador?

Depende del tipo de EPI y de su vida útil marcada por el fabricante, no de un plazo único. Un arnés o un casco suelen tener fecha de caducidad impresa, guantes y calzado se renuevan por desgaste visible, y equipos de protección respiratoria llevan indicaciones de vida útil del filtro.

La empresa debe revisar el estado de los EPIs de forma periódica y sustituir en cuanto pierdan su función protectora, aunque no haya pasado el plazo teórico. Esperar a que se rompan del todo ya es tarde.


Si quieres equipar a tu plantilla con ropa de trabajo, calzado de seguridad y EPIs con tu logotipo, en Landalan te asesoramos y te preparamos un presupuesto a medida sin compromiso desde Vitoria-Gasteiz para toda España.

Eneko Ria · Experto en vestuario laboral

Contenido revisado por Eneko Ria, experto en vestuario laboral.

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